La Alcaldía del Municipio Alberto Adriani, bajo la dirección del alcalde Lisandro Segura, a través de la administración del Cementerio Municipal de Mucujepe, continúa avanzando en las labores de recuperación, saneamiento y resguardo de este campo santo, tras años de abandono por anteriores gestiones.
José María Pamplona, ecónomo y administrador del cementerio en mención, ubicado en la Parroquia Héctor Amable Mora, recordó que al momento de asumir sus funciones encontró un lugar en condiciones de abandono, con maleza, desorden y situaciones irregulares dentro de las instalaciones.

“Cuando recibimos el cementerio esto era monte y desorden. Incluso mantenían ganado dentro del recinto. Hoy la realidad es distinta: el cementerio se mantiene limpio, organizado y bajo control”, expresó.
Pamplona, explicó además que anteriormente se realizaban fosas sin ningún tipo de control o necesidad inmediata, llegando a existir espacios con múltiples puestos vacíos. Sin embargo, destacó que la actual administración municipal ha regularizado cada una de las asignaciones existentes y no ha retirado espacios a ninguna familia.
“Ahora las fosas solo se realizan cuando realmente se necesita, es decir, al momento de presentarse un fallecimiento. Únicamente se mantienen una o dos disponibles para emergencias. No existen ventas clandestinas ni negociaciones irregulares, como algunas personas han querido hacer ver”, afirmó.
Seguridad supervisada
En relación con una situación registrada recientemente en el cementerio, mediante el hallazgo de varios sacos sospechosos dentro de una fosa, el administrador informó de inmediato a funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) para que realizaran una inspección, oficiales que hicieron acto de presencia en el lugar junto a medicatura forense.
Ante la preocupación generada, las autoridades competentes acudieron al lugar para efectuar las investigaciones correspondientes, determinando posteriormente que se trataba de restos de animales sacrificados utilizados presuntamente en prácticas esotéricas.
“Al encontrar los sacos amarrados pensamos que podía tratarse de algo grave, por eso inmediatamente notificamos al CICPC y a los cuerpos policiales. Tras la inspección, ellos verificaron que eran restos de chivos, gallinas y perros sin cabeza”, detalló Pamplona.
Asimismo, indicó que dichos restos fueron incinerados como medida sanitaria y de resguardo para la comunidad, evitando afectar a vecinos de las zonas cercanas.
Finalmente, José María Pamplona hizo un llamado a la ciudadanía a respetar los espacios del cementerio y evitar actos que atenten contra la tranquilidad y el carácter sagrado del lugar.
“Este es un campo santo y debe ser respetado. Aquí descansan personas que merecen paz y consideración. Hoy contamos con mayor control y vigilancia, pero necesitamos también conciencia ciudadana para preservar este espacio”, concluyó. Prensa OIPI Tahiry Villalobos CNP 23.225 / Foto OIPI Karla Márquez.







