La Alcaldía del Municipio Alberto Adriani bajo la dirección del alcalde Lisandro Segura, a través de la Unidad de Ambiente y la Coordinación de Permisología e Inspección adscritos a la Gerencia de Ingeniería y Planeamiento Urbano Local, informó sobre las acciones ejecutadas ante las afectaciones ocasionadas por un movimiento de tierra no autorizado en el sector Bubuquí.
Narciso Bello, coordinador de la Unidad de Ambiente, explicó que durante una inspección técnica realizada en los sectores Carabobo y Bubuquí se constató un corte de terreno que generó dos terrazas, dejando expuestos taludes o pendientes en una zona con suelo arenoso.
Detalló que, debido a las recientes precipitaciones, se produjo un proceso progresivo de erosión y escurrimiento superficial, ocasionando el arrastre de grandes cantidades de sedimentos hacia la vía pública. Este material terminó obstruyendo una alcantarilla, impidiendo el flujo normal de las aguas pluviales a través del sistema de tuberías.
“Como consecuencia de esta situación, se generó una inundación que afectó varias viviendas del sector”, precisó Bello, quien además destacó que la alcaldía mantiene el monitoreo permanente de las zonas vulnerables para prevenir mayores riesgos a las comunidades.

Denuncia vecinal
Por su parte, Emilia Romero, coordinadora de Permisología e Inspección, informó que el caso se originó tras denuncias formuladas por habitantes de Bubuquí 4 sobre un movimiento de tierra considerable que se estaba ejecutando en el sector.
Romero señaló que, luego de la primera inspección, se emitió una orden de paralización de la obra y se citó al presunto responsable para cumplir con el procedimiento administrativo correspondiente.
Explicó que entre los requisitos exigidos se encontraba la verificación de la titularidad del inmueble y la presentación de los permisos necesarios, aspectos que no fueron consignados.
Indicó además, que semanas después vecinos de Bubuquí 5 denunciaron nuevas afectaciones derivadas de las lluvias, situación que agravó las condiciones de varias viviendas debido al deslave y sedimentos provenientes del área intervenida.
“Durante las nuevas inspecciones se comprobó que hicieron caso omiso a la orden de paralización, por lo que nuevamente se emitió la medida y se notificó a los responsables sobre las obligaciones legales y técnicas que deben cumplir”, expresó.
La funcionaria explicó que las personas involucradas alegaron que el movimiento de tierra tenía como finalidad la construcción de canchas deportivas para fútbol. Sin embargo, durante las inspecciones se evidenció que ya se habían ejecutado importantes modificaciones del terreno e incluso se realizaban actividades deportivas en una de las áreas acondicionadas, pese a no contar con permisología de ningún tipo.
Finalmente, Romero recordó que toda intervención urbanística o movimiento de tierra debe cumplir previamente con la autorización de ocupación del territorio y demás requisitos establecidos por las normativas municipales, a fin de garantizar la seguridad de las comunidades y evitar impactos ambientales o riesgos mayores. Prensa OIPI Tahiry Villalobos CNP 23.225/ Foto Cortesía.





